Trístima noticia.

La última página de Proceso era imán de la ansiedad cuando anidaba ahí Boogie el aceitoso. Con las caricatura de El Negro el fútbol se volvió mucho más amplio y
divertido de lo imaginado. No hubo mejor maestro de filosofía que Inodoro Pereyra ("... uno se deslumbra con
la mujer linda, se asombra con la inteligente... y se queda con la que
le da pelota").

Además, escribía, y bien, El Negro.