Dos canciones para Amanda: Un clásico (Víctor Jara, 1968) y una crónica contemporánea (Guillermo Velázquez, 1968). De la trova revolucionaria a la descripción barrial.

(Sería mejor escucharlas, pero a falta de eso, van las letras)

Te recuerdo Amanda
.
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Te recuerdo, Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.

La sonrisa ancha,
la lluvia en el pelo,
no importaba nada,
ibas a encontrarte con él,

Con él, con él, con él,
son cinco minutos.
La vida es eterna
en cinco minutos

Suena la sirena,
de vuelta al trabajo,
y tú caminando
lo iluminas todo.
Los cinco minutos
te hacen florecer.

Te recuerdo, Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.

La sonrisa ancha,
la lluvia en el pelo,
no importaba nada,
ibas a encontrarte con él.

Con él, con él, con él,
que partió a la sierra,
que nunca hizo daño,
que partió a la sierra
y en cinco minutos
quedó destrozado

Suena la sirena,
de vuelta al trabajo.
Muchos no volvieron,
tampoco Manuel.

Te recuerdo, Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel..
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Amanda
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Calle Mercurio 12, o algo así
Tenayuca, colonia Sideral
Ahí muy de vez en cuando le escribí
que no recuerdo el código postal

En Tlalnepantla, gran zona industrial
Hace 17 años que nació.
Vecina del distrito Federal
hija de madre obrera, lo sé yo.

Amanda, Amanda, Amanda,
te engendró la fábrica y los moldes del vinil,
y el primitivo impulso de un amor
que idealizaba entonces lo fabril

Amanda, Amanda, Amanda,
te engendró la fábrica y los moldes del vinil,
y el primitivo impulso de un amor
que idealizaba entonces lo fabril

Asfalto, jevi metal, brazos mil,
el barrio poderoso te hizo ser.
Ternura de abuelita y perejil
fueron tus condimentos al crecer.

Los sabaditos lindos, a mi ver,
iniciáticas cumbias, chachachás,
los vecinos, las combis es de creer,
Chapultepec, La Villa y lo demás...

Amanda, Amanda, Amanda,
tú sabrás lo que de paternal tuvo Cri-Crí;
y si en el rocanrol hallaste paz,
cuando te conectaste con El Tri.

Amanda, Amanda, Amanda,
tú sabrás lo que de paternal tuvo Cri-Crí;
y si en el rocanrol hallaste paz,
cuando te conectaste con El Tri.

La neta es que me alegro yo por ti,
por tu chamarra negra, muy acá,
y por tu inquieto ser de colibrí
que no sabe que rollo paraná.

Cuídate que Og Mandino Tratará
de reducirte al éxito social;
a domicilio incluso intentará
inyectarte en las venas su manual.

Que el dios maya-tolteca Chac Mool
llueva sobre tu modo de sentir,
para que no te metas autogol
a la hora de tener que decidir.

Amanda, Amanda, Amanda,
el porvenir te tiene dividida, al parecer,
y a dios al diablo les quiero pedir
que seas lo que en el fondo quieres ser.

Yo te regalo plumas de quetzal,
sonajas, cascabeles, viento y sol.
Sé mujer tigre, Amanda, águila real
y danza un infinito rocanrol.